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Alexandra Pagán Vélez



Mi madre me habla a través de la gente que me quiere

me dice que no me culpe, que no me culpe

mi madre está presente junto a mis ancestros

tienes algo de brujita, me dicen

te acompañan todos tus ancestros

de noche cierro los ojos y los veo

son tantos miles de rostros


Mi madre y yo hacemos las paces a diario

me dice que no me culpe, que no me culpe

yo le digo lo mismo

ya los años pasan y los reproches se vuelven viento

la gente que me quiere me habla de mi madre


Mis ancestros son mis guardianes

me dan la fuerza y el amor

para perdonar, para perdonarme


De cuerpo encorvado y triste figura

Mi madre no quiere que la recuerde cadáver

ojos al cielo, cubierta de sangre, rodeada de vómito

Una foto feliz, un altar


La buscaron mis ancestros que son los de ella

la tomaron y llevaron

Espero que haya estado mi abuela

que se hayan perdonado


La línea de la familia conserva una riña grande

entre las mujeres

por eso mi hermana y yo tuvimos varones

para romper la disputa

terminó con nosotras

Terminó con mi madre y conmigo

Nos terminó


Pero la enfermedad

fue lo suficiente para abrir una puerta

y que nuestros ancestros nos curaran

nos limpiaran de la riña

la nuestra

una ancestralidad

milenaria, nativa, primigenia


Y la muerte

cumplió su propósito de ofrenda

de sacrificio

de apertura


Ahora mi madre

me acompaña

me llena de todo el amor

de toda la fuerza

de todo el perdón


Algo tan fuerte como la muerte

Tan irrevocable como el fin

Salirse del cuerpo

Elevarse

Ser viento

Ser fuerza de huracán y tormenta

Ser diosa y ser ángel

Ser luz


Algo tan dramático

fanfarria y aplauso

llanto y perdón


Mi madre desde la muerte me acompaña

que no la recuerde cadáver me dice

La trato de ver

La busco entre mis ancestros de noche

sé que en medio de esa muchedumbre

camina y en momentos

se arma de luz

Y camina conmigo

Vestida de sol

Vestida de estrella

Poder


Es ella ahora mi mayor guardián

eso me dice mi madre

poco a poco la entiendo

Que no la recuerde cadáver

que es luz

Más allá que no la recuerde triste

que no me complique pensando en sus posibles tristezas

en sus complicaciones sin resolver


Mi madre es guerrera de luz y brillo

es fuerza y vida sobre vida

Un cuerpo celeste galáctico

el poder que me acompaña ahora


Tengo la fuerza de mis ancestros y la alegría de mi madre

Que no la recuerde cadáver

que la conozca mujer

que es diosa y fuerza

que la recuerde feliz y joven


Una vela, una luz, un altar.


Alexandra Pagán Vélez (Yauco, 1978) es la autora de los poemarios Del Alzheimer y otros demonios (2014) y Cuando era niña hablaba como niña (2014). Como cuentista ha publicado El diccionario y el Capitán (2010), Amargo (2014, 2018), Eneida y Martín: dos coquíes muy distintos (2018), Horror-REAL (2017, 2020) y Relatos de domingos (2014). Colaboró también en las antologías Plomos; Convocados; Los rostros de la hidra; Los otros cuerpos; A toda costa (2018), Más que islas (2019) y Aquelarre de cuentos (en imprenta).

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