Poemas de Antonio José Ponte
- Distrópika
- Feb 27
- 2 min read

Foto de Orlando Jiménez Leal
Hay un infierno de los libros dejados de leer…
Â
Â
Hay un infierno de los libros dejados de leer,
ahà está cada quien en su página testigo.
La abandonada, fuerte
como un menor en una sala de justicia.
Â
Se va preñado de ella sin saberlo.
Preñado, prendido de.
Â
La acantilado página, despeñadero
en que perdemos pie y
resuenan para siempre
los cencerros,
la recua.
Relectura, remordimiento…
Â
Â
Relectura, remordimiento
de haber abandonado algo crucial,
rencor de no tener sabido de memoria.
Â
Mala conciencia por no comprender
lengua del entresueño, angustia
de dejar cruzar el salvamento.
Â
Nunca deseo de volver
a quienes fuimos.
Â
Repasar, plato a plato,
la vajilla.
Entrar al texto con las expectativas
de quien emprende un nuevo matrimonio.
Sin otra marca de haber sido leÃdo…
Â
Â
Sin otra marca de haber sido leÃdo
que pelos que se animan al hojearlo,
subrayan una frase, parecieran tachar,
reptan a ras del texto.
Â
Huellas de algún amante,
de un tiempo en el cual todo parecÃa
destinado a la interjección,
a saltar de la página,
no a esta labor rastrera
de subrayados y de tachaduras.
Â
(Acerca de la melancolÃa
que da el comprar libros usados.)
Reunidos en la biblioteca…
Â
Â
Reunidos en la biblioteca
para acordar el divorcio.
Regresar a la biblioteca
para dividir los libros.
Antonio José Ponte (Matanzas, Cuba, 1964). Poeta, ensayista y narrador. Ha publicado, entre otros tÃtulos, Las comidas profundas (Deleatur, Angers, 1997), Asiento en las ruinas (Renacimiento, Sevilla, 2005), Un seguidor de Montaigne mira La Habana/Las comidas profundas (Verbum, Madrid, 2001), Contrabando de sombras (Mondadori, Barcelona, 2002), El libro perdido de los origenistas (Renacimiento, Sevilla, 2004), Un arte de hacer ruinas y otros cuentos (Fondo de Cultura Económica, México D.F., 2005), La fiesta vigilada (Anagrama, Barcelona, 2007) y Desfila La Habana (Tusquets, Ciudad de México, 2026). Reside en Madrid.
Â